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Pagina 6 de 8 En los modelos RGB iluminación se pueden conseguir más de 16 millones de colores distintos. El mantenimiento es mínimo, casi nulo.
No explotan, por lo que no se desprenden cristales, como ocurre en las lámparas fluorescentes.
No contienen elementos contaminantes. Se llegan a calentar, pero no emiten calor. Esto es una ventaja clave con respecto a la iluminación convencional, ya que por una parte se eliminan los riesgos de incendios especialmente importantes en el caso de iluminación de textiles u otros productos inflamables y por otra parte se consigue reducir el uso del aire acondicionado.
Aguantan favoreblemente los cambios de temperatura, tras condiciones climáticas adversas que se pueden producir en la iluminación de exteriores.
Se pueden controlar tanto manual como automáticamente con un ordenador.
Son programables, por lo que permite realizar espectáculos de luz y sincronizarlos con sonido y video. |